jueves, 5 de marzo de 2015

Cuentan.





Cuenta una historia
que ella era su himno,
su vino y alegría,
su Sol cada mañana,
y su Luna cada noche.

Que ella era camaleón,
que vestía de luto cuando le apetecía,
bostezaba ante los chistes,
y reía en la tragedia.

Cuenta una historia
que no verá el mundo
ojos más bonitos
y más tristes
que los de aquella chica.

Que ella es Estrella,
Llanto y Terciopelo,
que no la verás por la calle,
que se esconde en sueños,
esos que muchos anhelan,
y pocos encuentran.

jueves, 19 de junio de 2014

Que baje y lo vea.


Estoy a la espera de que baje la Luna,
y se ponga el Sol
que por mucha primavera que sea
aquí sigue haciendo frío sin su presencia
y en la noche, cuando me meto en la cama,
tu olor parece envolverme en una nube 
de amor, nostalgia, o yo qué se.

Vamos, Luna, baja y hazme compañía tú
haremos buena pareja;
tú Luna, y yo lunática, 
por él
¿qué me dices?

No soy de piropos, pero te diré
(le diré, si me permites)
que sus ojos no tienen competencia con tu luz,
y lo siento, Luna, pero tendrías que verle
para saber
por qué estoy al borde 
de sus pestañas
y por qué me tiemblan las piernas.



jueves, 17 de abril de 2014

Delirios.

Delirar, como deliran las cosas que se desarman.

Como cuando te desnudas delante de esa persona por primera vez.

Como esa frase corta, que te marca.

Como cuando quieres dar un paso, y das un traspié.

Delirar, pero por favor, que sea contigo.

domingo, 6 de abril de 2014

¿Qué pasa cuando las flores lloran?



Es primavera, y puedo oír el quejido de las flores.

Se quejan de los amores falsos y temporeros,

de aquellos que una vez les prometieron rocío,

y les tiraron barro encima. 

Como tú hiciste con aquella chica,

prometiéndole lunas que ni siquiera exisistían,

y ella, pobre ilusa, masticando y tragando cada una de tus

(putas) palabras.

Ya no sé si fuiste tú el que le tirabas barro,

o eras tú, el mismísimo barro. (enterrándola viva.)

Sea lo que fuere, 

tú la mataste.

Tú te cargaste a la flor que lloraba.


viernes, 3 de enero de 2014

Mil noches y una.

No es que tenga insomnio. O sí.
La verdad, es que ya no distingo el insomnio con eso de echarte de menos.
Se están convirtiendo en sinónimos, o están cogiendo cierta dependencia, porque una conlleva a la otra. 

Hay noches de risas, de llantos, de silencios, de abrazos, de nostalgias, de monstruos, de caricias, besos, de angustias, de pánico, de miedo, de inseguridad, de incertidumbre, de desconcierto, de asombro, pero sobre todo, de amor. Por mucho que suene cursi. Pero sí, él es el causante de nuestros insomnios, del mío.
No es mal de amores, más bien, es "bien de amores".
Es ese cosquilleo en el estómago que te hace pasar la noche en vela, deseando estar con esa persona que pone tu mundo patas arriba, y eso, para mí, es arte, chico. ¿Qué le voy a hacer si veo arte en todo lo que haces? 

Y es que no tienes ni puta idea de lo que daría por estar contigo.
Ahora.
En una cama. 
En cualquier parte.


Que sí, que llevo mil noches sin dormir, y con esta, sumamos una más.

jueves, 26 de diciembre de 2013

El primero y el último.

Sólo quería decirte que tengo miedo,
que estoy asustada, que quiero estar contigo,
es más... Necesito estar contigo, 
necesito tus abrazos, tu calor,
 necesito esconderme en tu cuello
 y sentir tus manos en mi espalda, 
apretándome contra ti... Me hace sentir protegida.. 


Me siento en una burbuja cuando estoy contigo,
Seis es uno de mis números favoritos
Te decía, que estar contigo es como cuando eres pequeño 
De cualquier forma,
Te echo de menos.
y tú lo eres todo para mi.
Te amo.

y lloro porque nunca había sentido eso con alguien.
Las sensaciones nuevas asustan 
y yo.. Vivo en un mar de miedos,
hasta que estoy contigo y me acoges en tus brazos.
Tengo seis minutos para escribirte lo que pienso, 
seis minutos que dura una canción preciosa,
 seis minutos que dan para miradas cómplices, 
besos de despedidas, o besos de reencuentros. 

y es que siempre he preferido los números pares.
No me preguntes por qué. 
Soy de las que piensa que el dos es la unidad, y no el uno. 

y sabes que si caes, alguien te ayudará a levantarte.
O simplemente te mirará
y te dirá "venga, tú eres fuerte, puedes levantarte sólo". 

eres lo más parecido al "cariño" que conozco,
y lo que sé de eso lo he aprendido de ti, 
y de las películas, tal vez. 

Y no sé como demostrártelo. 
Me gustaría darte todo lo que te falta.
Todo lo que necesitas para ser feliz. 
Feliz como cuando te ríes. 
Feliz como cuando me miras a los ojos y me dices "soy feliz contigo".
No hay cosa de la cual esté más segura que de esto: Te quiero.
Te quiero muchísimo.
Eres el primero y último al que amaré.
Porque sí.
Porque eres mi vida.
Porque no hay nadie como tú,